La red social Facebook ha adelantado a Google en el ranking de Glassdoor, que mide la satisfacción de los trabajadores y puntúa a los directivos de compañías de diferentes sectores.La popular red social, que ya cuenta con 500 millones de usuarios únicos, por lo visto también es un gran entorno de trabajo. Ha ascendido hasta la sexta posición de la lista con una puntuación de 4,5 sobre 5, basada en 52 votos de empleados. Glassdoor califica como "muy satisfechos" a los empleados de Facebook. El CEO de la compañía, Mark Zuckerberg, también goza de una gran popularidad entre sus empleados, con un porcentaje del 95% de aprobados.
Por su parte, Google, que siempre ha sido un ejemplo de buen ambiente de trabajo, está algunos puestos por detrás con una puntuación de 3,9, basada eso sí en muchos más votos de empleados: 485.
En el caso de Google la impresión de los trabajadores baja hasta "satisfechos". Eso sí, el CEO de Google, Eric Schmidt gana en puntuación a Zuckerberg, con un 96% de aprobados.
En la base de datos de Glassdoor figuran otros grandes gigantes tecnológicos que no llegan al nivel de satisfacción de Facebook y Google. Microsoft anda cerca del buscador con una puntuación de 3,5, si bien el nivel de aprobados de Steve Ballmer cae hasta el 50%.Por su parte, IBM tiene una puntuación de 3,0 y su director, presidente y consejero delegado, Samuel J. Palmisano, es aprobado por el 52% de los empleados. Suspende por ejemplo la CEO de HP, Cathie Lesjak, con un 49%, así como la propia compañía, que tiene una puntuación de 2,4 sobre 5.
Las compañías que lideran el ranking son: VAMortgageCenter.com (5,0), Underground Elephant (5,0), iolo technologies, LLC (4,9), Box.net (4,8) y oint b (4,6).


En determinados ámbitos musicales, el número de instrumentos es casi incalculable. Luis Mármol, percusionista madrileño, guarda en su abultado maletín un sinfín de sorpresas. "Tengo desde reclamos de pájaros hasta carracas, una melódica, gongs, maracas, crótalos, sonajeros...". Entre sus cachivaches descubrimos el sonido mágico de la calimba, un pequeño instrumento africano consistente en una caja de resonancia con rudimentarias láminas de metal.
Muchos de esos objetos los adquirió en Tununtunumba, uno de los establecimientos más singulares de la capital, especializado en instrumentos tradicionales del mundo. "Vendemos ukeleles, bouzoukis, udus..., de todo", cuenta José, uno de sus encargados. La tienda se llena de curiosos, aunque también de reputados músicos.
También a principios del siglo XX, el científico y músico ruso Lev Serguéievich Termen desarrolló uno de los primeros instrumentos electrónicos y uno de los más enigmáticos jamás diseñados: el theremín. Acercando la mano a cada una de sus dos antenas, el aparato emite un sonido fantasmagórico que ha cautivado a bandas como Pink Floyd , Portishead o Nine Inch Nails. Incluso artistas españoles como Amaral, Estopa o La Oreja de Van Gogh lo han empleado en alguna de sus canciones.
En Zadar, una localidad croata a orillas del Adriático, los turistas reaccionan con estupefacción ante el órgano más grande del mundo, creado por el arquitecto Nikola Basic e inaugurado en 2005. No es un órgano cualquiera. Ubicados bajo una escalinata, sus 35 tubos emiten sonidos en función del vaivén de las olas. Mucho más antigua es el arpa eólica, un instrumento que suena de manera aleatoria gracias a la fuerza del viento y que fue diseñado por el inventor jesuita Athanasius Kircher en el siglo XVII.